Recientemente la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda, responsable de presentar la propuesta de Ley de Presupuesto para el año 2022, nos sorprende nuevamente con la partida 29 del Ministerio de las Culturas, Artes y Patrimonios, con un recorte total del 4.6 % respecto al presupuesto 2021.


Es de Perogrullo mencionar que esta rebaja impactará en las demandas de miles de trabajadores porque es una medida regresiva, que radicaliza la ya precarizada situación del sector, no sólo producto de la crisis sanitaria COVID 19, sino que también por la indiferencia que significa el traspaso de administración en un país económicamente en ruinas. Eso es un hecho fuera de discusión.

Desde la Coordinadora Intersectorial de Cultura en Emergencia (CICE) y sus más de 100 organizaciones de todos los sectores – incluido las 4 asociaciones de trabajadores institucionales- hemos participado en la propuesta de una urgente asignación directa para el único sector de trabajadores que, hasta la fecha, no ha recibido nada específico para el
sector como si lo hicieron otros gremios del país.

A 18 meses de que se anunciara esta iniciativa, el Ejecutivo no dio señales de avanzar y llegar con una ayuda oportuna para el sector en frente de una evidente incompetencia del Ministerio que nos representa y con la preocupación que estamos a dos meses de término del año presupuestario 2021, lo que significaría que los recursos (20 Millones US) para dicha asignación, se pierdan y no se ocupen en cultura.

Para evitar esto y habiendo terminado el Estado de Emergencia en Chile, se solicita legislar la Ley Patricio Manns para que dicha contención llegue sin condiciones a los trabajadores, exigiendo que estos recursos queden comprometidos en la partida 50 correspondiente al Tesoro Público de la nación para el año 2022, con la advertencia de que no sean sumados a la partida 29, en pos de proteger la asignación directa de sus beneficiarios, dado que el proyecto presupuestario tampoco contempla un plan efectivo, eficiente y específico para el retorno y la reactivación económica del sector; y en ese escenario esta asignación directa es más urgente aún.

La Situación de Emergencia Sanitaria mundial, ha delatado a un Estado insuficiente, negligente y clasista, que sólo ha dado profundidad a las brechas de pobreza en una ilusoria clase media adeudada, donde se concentra la mayoría de la población – y que por cierto desarrolla labores u oficios informales – donde lamentablemente se ubica casi la totalidad de este sector.

Es por esta razón, que con el 80% de la población vacunada a la fecha, para el 2022 debiera contemplarse un fondo de emergencia que potencie y concrete el real retorno a las actividades laborales y su reactivación económica. Este imperativo implica una necesaria rearticulación interministerial que por supuesto, no se condice con la disminución del 4.6% del presupuesto propuesto para MINCAP; dónde es necesario
incorporar desde un plan de comunicaciones para que la ciudadanía comprenda que es un desarrollo de oficio fuera de riesgo de contagio, hasta asignaciones directas para que muchos trabajadores que perdieron trabajos, espacios y materiales laborales, puedan volver a empezar.

Lo más grave, es que esta administración – quién tuvo la obligación de implementar un nuevo Ministerio en 4 años de ejercicio – ha debilitado, desmantelado y anulado el robustecimiento del único órgano necesario para fomentar y proteger las culturas, las artes y patrimonios en Chile, dejando en ese doloroso arrastre, a miles de trabajadores institucionales en riesgo de su salud mental y física, dado que ni siquiera fue capaz de
cumplir con las leyes que impulsan recursos, concretan nivelaciones y otorgan las condiciones mínimas para que un trabajador publico se desempeñe óptimamente para dar curso correspondiente a todo lo que los beneficiarios requieran.

En otras palabras, una vez más la mezquindad en el presupuesto presentado por esta administración evidencia el nulo valor que le han dado a las Culturas, Artes y Patrimonios en los peores años a nivel mundial en 4 años de instalación correspondiente a esta única administración.

Es por esto por lo que hacemos una invitación a sumarse a esta declaración a todas las organizaciones culturales que falten y hacemos un llamado a los parlamentarios y a los candidatos presidenciales a legislar la Ley Patricio Manns y rechazar esta propuesta presupuestaria irreversiblemente, ya que nos seguirá golpeando hasta la desaparición total, sino defendemos lo poco que tenemos y lo mucho que merecemos.

Coordinadora Intersectorial Cultura en Emergencia